Paraguayo Carlos Neumann se despidió del Real Garcilaso del Cusco


El delantero paraguayo Carlos Neumann, quien militó en el Real Garcilaso durante el primer semestre del 2017, no seguirá cuadro cusqueño debido a la reducción del cupo de extranjeros que tendrán a raíz de no cumplir con la Bolsa de Minutos, por lo que mandó un mensaje de despedida agradeciéndoles por darle la oportunidad de jugar en tierras peruanas.


"Me voy del club que me dio la oportunidad de jugar como profesional en la República de Perú, gracias al presidente y dirigentes por confiar en mi persona y en mi trabajo. Me voy no como hubiese querido porque a mi llegada de agosto, después de muchas pláticas, siempre confié en salir campeón. Quiero dejar claro que hice mi máximo esfuerzo adentro y afuera del campo para que esa alegría llegara al club. Quise, con todo mi corazón, regalarnos como jugadores una felicidad como esa y dedicarla a nuestras familias y afición que siempre ha sido incondicional", dijo Neumann.

"Me voy con la cabeza en alto y mi dignidad y profesionalidad intacta, deseándole la mejor de las suertes al club Real Garcilaso y sabiduría para quien toma las decisiones ahora, para que puedan definir bien el rumbo a seguir. Agradezco a mis compañeros por este año en el cual trabajamos arduamente, teniendo como prioridad esa copa tan anhelada. Estarán en mi corazón y les deseo muchas bendiciones y éxitos, siempre estaré apoyándolos porque conocí lo que pocos afuera de ese vestuario conocen y son personas extraordinarias. Gracias a los profes, doctores, masajistas, utileros, kinesiólogos, buenísimas personas y profesionales, solo queda disculparme por mis errores y mejorar en adelante. ¡Lo mejor para vos Real Garcilaso, que Dios te bendiga y gracias por todo!", añadió el atacante guaraní.

Es incierto el futuro del delantero paraguayo, sin embargo clubes del medio local muestran su interés en contar con él para el Torneo Clausura, y uno de ellos es el Sport Huancayo, club con el que está actualmente en conversaciones.

Fuente: Ovación.

Por: José Antonio Valderrama Ahumada.

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