Disfrutemos de Alemania (que aún queda mucho)

Por: Daniel Brown Mansilla 

Apenas 10 entrenadores en 91 años de vida. Parece una broma, parece algo irreal pero no es asi. Lo de Alemania es la enseñanza más clara de que respetando los procesos, el fútbol puede alcanzar un desarrollo notable. Si lo comparamos con el fútbol peruano, desde el año 2000 hemos contado con 10 entrenadores, la misma cifra de Alemania pero en realidades muy opuestas.

Joachim Löw ha logrado un nuevo título el reciente domingo. La Copa Confederaciones confirma que Alemania pretende seguir creciendo y no dormirse en los laureles del Mundial 2014. La novedad es que para Rusia, Löw no empleó un equipo B como pretendieron conocerlo muchos sino que refrescó la gran nómina con la que cuenta con nombres que pueden ser considerados en la lista definitiva para la defensa del título el próximo año. 

Tiene 57 años de edad, 13 de ellos al mando de Alemania desde la partida de Jurgen Klinsmann tras el Mundial de Alemania en que la selección teutona quedó en tercer lugar. Como jugador trascendió poco aunque jugó para el Stuttgart hasta que una lesión lo sacó de la actividad profesional.  Siguió ligado al fútbol y se hizo entrenador. En el 2004 recibió el llamado de Klinsmann para sumarse a Alemania como asistente técnico y la apuesta del ex delantero de la selección por sentar un cambio en bases del equipo surtió efecto con la convocatoria del buen Joachim. 

"Klinsmann incorporó ideas pioneras, desconocidas incluso para mí. La incorporación de un psicólogo deportivo, de preparadores físicos estadounidenses", diría Löw años después. Tras la salida de Klinsmann, Löw se quedó al mando de la selección y la historia ya la conocemos pues lo avala una Copa del Mundo, una Copa Confederaciones, un subcampeonato de Europa y una semifinal de Copa del Mundo (2010). 




Alemania nunca se detiene, el fútbol no para en el país cuatro veces campeón del mundo. Löw es todo un estadista y si bien sorprendió al dar la nómina para la Copa Confederaciones, silenció a quienes lo tildaron de soberbio o de no tomar en serio la competición que finalmente ganó en Rusia. Löw ya había anticipado que la base de este plantel será el que juegue el Mundial ... pero del 2022. 

Alemania fue subcampeón en 2002 y desde ese momento se pensó que era necesario practicar los cambios necesarios para ser por fin el fútbol práctico pero efectivo de siempre. Se inició la captación de talentos, de nuevos nombres que no necesariamente tengan que ser corpulentos y rudos como mandaba la tradición del fútbol alemán. Pequeños, hábiles y rápidos fue la consigna y desde 2006 hablamos de la nueva Mannschaft. El resto ya lo conocemos, se transformó Alemania en un plantel de hombres antes que nombres. A juicio personal, el partido que marcó un hito en estos años de trabajo a largo plazo fue el 7-1 a Brasil en la semifinal del Mundial. Desde ese partido y la final ganada a Argentina, Alemania mira para arriba y no tiene tiempo para fijarse en lo que viene atrás, siempre y cuando respeten su línea y su plan de trabajo, hasta la fecha, efectivo. 

Una vez Gary Lineker dijo: "el fútbol es un deporte de 11 vs 11 y al final siempre gana Alemania". Quizás fue una frase lanzada al aire, pero es ahora una filosofía del fútbol. 

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