Keniata Tomothy Kipngetich se quedó con la Maratón Life Lima 42K

Foto: Ovación.

La capital peruana fue el escenario ideal para más de 18 mil deportistas quienes corrieron la Maratón Life Lima 42K por las calles y avenidas de la ciudad bajo un agradable clima. En su décimo primera edición, los fondistas peruanos ratificaron su favoritismo en la competencia organizada por adidas logrando los primeros lugares en las tres distancias, aunque fue el keniata Tomothy Kipngetich el ganador absoluto en la 42k.

El atleta de Kenia venció en la maratón de 42 kilómetros con 195 metros al registrar un tiempo total de 2 horas, 17 minutos y 54 segundos. Por el segundo puesto hubo un duelo superior entre los peruanos Marcos Condorhuamán y Nelson Ito, disputa que ganó en la última recta el cusqueño Condorhuamán al establecer un tiempo de 2h 20’ 44’’ por encima de los 2h 21’ 23’’ del puneño Ito.

En la categoría mujeres de 42k se impuso la huancaína Clara Canchaya con 2h 47’ 28’’, relegando al según lugar a Hortencia Arzapalo, natural de Cerro de Pasco, con 2h 57’ 49’’ y en tercera posición a la huancaína Gloria Huamán con 3h 03’ 21’’.

Foto: Ovación.

En la distancia de media maratón de 21 kilómetros con 098 metros, René Champi se apoderó del primer lugar cuando cruzó la meta en 1 hora 05 minutos y 10 segundos. La segunda ubicación fue para Waldir Ureta con 1h 05’ 20’’ y la tercera posición para Juan Colque con 1h 05’ 59’’. En damas, Zaida Ramos se quedó con el triunfo al establecer una marca de 1h 16’ 15’’, por encima de Nicolasa Condori con 1h 18’ 38’’ y Delia Ramírez con 1h 19’ 10’’. 

La carrera de 10 kilómetros tuvo un final de infarto en la categoría varones que se definió por una mínima diferencia. El primero en cruzar la meta fue Yuri Labra con 31 minutos y 09 segundos, un segundo menos que John Atachagua que marcó 31’ 10’’, mientras que el tercer lugar fue para Winner Canchanya con 31’ 16’’. En damas, la ganadora fue Luz Mery Rojas con 33’ 54’’, seguida de Gladys Machacuay con 34’ 05’’ y Saida Meneses con 34’ 14’’.

Fuente: Ovación.

Por: José Antonio Valderrama Ahumada.

Comentarios